Truchas a spinning

Técnicas de pesca

Desde el punto de vista deportivo, España es un país rico en poblaciones de trucha, lo cual hace que sus ríos sean visitados todas las temporadas por miles de aficionados. Sea cual sea la modalidad practicada, su pesca se convierte en un bello tira y afloja entre el pescador y el pez, del que resultará

vencedor el que más inteligencia demuestre. A menudo se relaciona la pesca de la trucha con la pesca a mosca, pero este maravilloso salmónido también puede ser pescado con excelentes resultados a spinning.

Sin duda es posible pescar truchas con una gran variedad de señuelos y técnicas de lance ligero. A lo largo de este artículo conoceremos sus principales características y le daremos todas las claves para pescarlas a spinning durante el inicio de la temporada.

¿CÓMO LOCALIZARLAS?

El primer paso para disfrutar de una jornada exitosa es localizarlas correctamente. Las truchas están adaptadas a vivir en diferentes masas de agua como arroyos, ríos, lagos o embalses, aunque las zonas optimas son aguas rápidas y frías , siendo el rango ideal de actividad entre los 7 y 15 grados centírados.

Normalmente habitan en ríos de aguas claras y bien oxigenadas, principalmente en zonas montañosas. Sólo busca los fondos cuando desea descansar, mientras que para comer suele colocarse en lugares estratégicos (delante de piedras en las que rompe el agua o detrás de ellas).

Cualquier pescador debe tener en cuenta que la trucha es sumamente desconfiada, así si se coloca en su campo de visión, ésta percibirá el peligro de forma inmediata y entonces ya la puede dar por perdida de inmediato. Para evitarlo es aconsejable que camine en sentido contrario al de la corriente, es decir, río arriba. Además debe intentar que su sombra no se proyecte en el río, ya que eso también alertaría al pez.

Podemos diferenciar claramente tres zonas con potencial: lugares con vegetación, corrientes y remansos.

Lugares con vegetación: Estas zonas con vegetación sumergida y los grandes algueros propios de los ríos trucheros son un excelente apostadero para las truchas, cualquier rama caída dentro del cauce del río será utilizada por las truchas para esconderse y dar caza a sus presas, los grandes pasillos entre las algas son sin duda una zona caliente para tentarlas.

Corrientes: Las zonas con fuertes corrientes siempre son de obligado repaso por parte del pescador ya que se trata de aguas oxigenadas que casi siempre albergan truchas ya que aprovechan estas corrientes para alimentarse.

Remansos: Las zonas de aguas calmadas también son excelentes lugares para tentar a las truchas, estas zonas tranquilas suelen albergar por lo general grandes truchas que suelen refugiarse en pozas profundas desde las que dar caza a sus presas.

¿VALE PARA TODAS LAS TRUCHAS?

En nuestros ríos y embalses podemos encontraros con varios tipos de truchas. Dependiendo del señuelo que les mostremos y de la técnica empleada podremos tener más o menos éxito en nuestras jornadas. Evidentemente cada escenario es un mundo, pero podemos establecer algunas pautas generales:

  • Trucha Arcoiris

    Es la especie de trucha más abundante y fácil de capturar por lo que es ideal para iniciarse en la pesca de truchas con vinilo. Atacan muy bien en todas las capas de agua y son agresivas ante muchos tipos de señuelos diferentes

  • Trucha común

    Es la especie autóctona, por desgracia escasa y difícil de pescar. Estas truchas son las más complicadas de engañar con nuestros señuelos, deberemos afinar mucho nuestros montajes y presentaciones por ello usaremos hilos finos y señuelos pequeños e imitaciones realistas, de colores neutros.

  • Trucha Fario repoblada

    Relativamente abundante en nuestros ríos y pantanos. Son muy parecidas a las truchas comunes pero menos selectivas por lo que aceptan mejor la mayoría de señuelos no siendo tan exigentes con el tamaño de la muestra. Podemos usar señuelos más grandes para intentar capturar algunas truchas fario de buen porte.

¿DÓNDE PESCAR TRUCHAS A SPINNING?

La respuesta es sencilla, en cualquier lugar en el que las truchas estén presentes. Ss una modalidad versátil que se puede practicar tanto en arroyos como en grandes ríos, embalses, lagos y charcas. La clave es adaptarnos al escenario que vayamos a pescar, ya que evidentemente no es lo mismo pescar en un río que en un embalse etc… Lo que debemos hacer es ajustar la técnica, el tamaño y la forma del señuelo a las condiciones del lugar elegido.

Puede ser interesante para coger confianza en los señuelos probarlos en algún coto intensivo donde podamos probar la efectividad de las muestras ante una nutrida población de truchas repobladas para posteriormente afrontar jornadas más complicadas en escenarios más difíciles.

En aguas calmas: lagos de montaña, estanques, embalses se puede combinar un vinilo con una cucharilla para hacer esta más atractiva (cambio de vibraciones), lo que puede hacer atacar a las truchas activas a desplazarse. La cucharilla es mejor con un eje no plomado, sino la gama de vinilos compatibles se reduce bastante ya que cualquier vinilo de vibración inadecuada rompe la rotación moviendo el eje.

Pescar con peces artificiales o vinilos en estas zonas además suele dar éxito ya que los peces están mucho menos acostumbrados a estos señuelos que a las tradicionales cucharillas que utilizan la mayoría de pescadores.

En aguas con corriente: Una excelente técnica que da buenos resultados, es un vinilo sencillo de tipo curly tail, de tamaño 3 a 5 cms montado con un anzuelo con la punta visible (jighead sin anti-hierba) en 1,7 g. En estas situaciones las truchas no van a observar el artificial mucho tiempo por lo que podemos montar el anillo del anzuelo directamente en el mismo corchete previsto para los peces. El peso reducido de la montura permite al vinilo quedarse justo debajo de la superficie. La vibración el vinilo se produce solo gracias al corriente. La pequeña talla del vinilo asegura una vibración en cuanto entra al agua.

EL EQUIPO ADECUADO

La precisión de lance tiene que ser milimétrica para poder capturar esos esquivos ejemplares que se esconden en todo tipo de coberturas y estructuras subacuáticas. Por ello optaremos por una caña de lance de dos tramos o incluso modelos monotramo de acción media o rápida. Para la pesca de truchas a spinning podremos utilizar potencias comprendidas desde los 3gr a los 25gr, ya que será raro utilizar señuelos de mas de 25 gramos.

Hay que escoger la medida de nuestras varas acorde a donde iremos a pescar, no utilizaremos cañas largas con potencias excesivas para la pesca en torrentes y pequeños ríos y viceversa.

En cuanto al carrete, buscaremos un modelo de lance ligero compensado con la caña que hemos seleccionado previamente. En general debemos fijarnos en la fuerza del freno, la capacidad de recuperación y el peso del conjunto para escoger un equipo equilibrado y de garantías que nos permita trabajar las piezas más exigentes. Es importante contar con una velocidad de recuperación de al menos 5 a 1.

Busquemos equipos ligeros, además de proporcionar una mayor satisfacción a la hora de trabajar las capturas si vamos a echar muchas horas a pie de agua nuestros brazos y espalda también lo agradecerán. Respecto a la línea, esto ya depende en buena medida de cada pescador, trataremos de utilizar un hilo lo más invisible posible, que no tenga memoria y acorde a la especie que perseguimos. Para pescar truchas en torrentes y ríos pequeños podemos optar por hilos finos desde el 14 al 18, ya en ríos caudalosos, utilizaremos señuelos mas grandes y puede haber buenos ejemplares por lo que subiremos del 16 a un 20 y si queremos tentarlas en embalses podemos optar por un 20 a un 24 todos estos calibres en monofilamento. Para aguas muy quietas o claras podremos utilizar fluorocarbonos en medidas similares.

SEÑUELOS MÁS EFICACES

Para la pesca de la trucha a spinning existen multitud de señuelos que son muy eficaces, a continuación os detallamos los mejores.

Peces artificiales. Los peces artificiales son un excelente señuelo para la pesca de la trucha, utilizaremos básicamente pequeños jerkbaits, aunque también se pueden utilizar crankbaits, dependiendo de la profundidad de la zona a pescar, utilizando artificiales que se adapten a dicha zona. Las tallas más utilizadas para estos señuelos son entre los 4 y los 9 centímetros, aunque en ocasiones se utilizan artificiales de mayor tamaño.

Vinilos. Otro señuelo más que recomendable son los peces de vinilo, estos señuelos imitan a la perfección a los peces de los que se alimentan las grandes truchas, principalmente usaremos pequeños “minnows” y “paddle tails” montados en jig-heads, que nos permiten lanzar bien estos pequeños señuelos y les dan una muy buena movilidad. Este tipo de señuelos son muy efectivos y nos proporcionan grandes capturas.

Cucharillas. Otro de los señuelos utilizados en la pesca de la trucha son las archiconocidas cucharillas, tanto las giratorias como las ondulantes nos sirven perfectamente para esta técnica, aunque son un gran señuelo en su contra he de decir que como la gran mayoría de pescadores las utilizan las grandes truchas suelen recelar de ellas ya que las tienen más que vistas, aunque hay días que resultan de lo más efectivas.

Publicado en: Pesca, Técnicas de pesca

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