Heliesquí

Técnica de esquí

Subirse a un helicóptero, volar hasta el punto más alto de las montañas disfrutando con la visión de unas cumbres nevadas que pronto serán nuestras y descender por zonas vírgenes que se encuentran a nuestra total disposición.
Quien se atreva con el Heliesquí no sólo podrá disfrutar de paisajes únicos desde el helicóptero, sino que tendrá el gran privilegio de descender por vertientes poco accesibles, cambiando totalmente la rutina de las pistas por pendientes desconocidas en las que los reflejos e imaginación del esquiador jugarán un importante papel.
Sin lugar a dudas, el Heliesquí sintetiza la idea de libertad para cualquier esquiador: la posibilidad de que cada descenso se convierta en una experiencia única.

Una jornada de heliesquí

La jornada de heliesquí debe comenzar como mínimo el día anterior, y es que si es importante conocer las características meteorológicas de la zona en cualquier día de esquí, cuanto más si lo que tenemos pensado es deslizarnos por zonas vírgenes en alta montaña. Las características de la nieve pueden variar enormemente de un día a otro y, por supuesto, ir prevenido siempre es recomendable.
Cuando por fin llegue el día, lo primero de todo será tomar las fuerzas que con seguridad nos serán necesarias, lo haremos por medio de un consistente desayuno. Debemos ser conscientes de que el heliesquí nos exigirá un fuerte desgaste físico y no tendremos tiempo para pararnos a tomar algo , cosa que tampoco querremos hacer cuando comencemos a disfrutar (algo casi asegurado).
Llega el momento de subirnos al helicóptero, algo no del todo sencillo llevando las botas puestas, toda precaución es poca, puesto que el riesgo de resbalar es muy alto. Los esquís se colocarán por grupos, alineados de forma que con ellos podamos realizar un paquete en el que se incluirán los bastones. Este material viajará en un cesto que se coloca al lado de uno de los patines. Es muy importante que el paquete esté bien realizado, ya que eso nos permitirá cargar y descargar los esquís rápidamente.
Tras el viaje, en el que con total seguridad la visualización de paisajes nevados nos hará soñar con descensos increíbles; el helicóptero buscará una zona apta para parar y en la que todos los tripulantes puedan bajar sin dificultades.
A la hora de descender del helicóptero toda precaución será poca, lo haremos rápidamente y siempre manteniendo la cabeza agachada. Las irregularidades del terreno pueden colocarnos más altos de lo recomendable y la presencia cercana del helicóptero supone un serio peligro, por ello es recomendable mantenernos agazapados mientras éste no despegue.
Ya está cercano el momento del descenso. Un hormigueo constante se apoderará de nuestro cuerpo y la sensación de vértigo nos recordará que toda la montaña es nuestra, que podemos cogerla por donde queramos.
Antes de comenzar a descender, esperaremos a que todo el grupo esté preparado. Por supuesto estas excursiones de heliesquí cuentan con guías que se encargarán de que todo esté en su debido orden antes de comenzar. Cada grupo suele cerrarse con un esquiador de nivel más alto, quien será el encargado de avisar al guía de cualquier eventualidad que pudiera suceder.
Y ya estamos preparados, la montaña es nuestra, con todo lo que eso significa.
La duración del descenso para un esquiador de nivel medio-alto puede tardar alrededor de una hora en descender alrededor de 1500 metros.

La preparación del esquiador

El Heliesquí es un deporte de riesgo y como tal precisará que todos aquellos que se decidan a practicarlo dispongan de un nivel técnico medio, como mínimo, o superior.
Nunca podremos saber con total seguridad qué nos van a deparar las montañas. El estado de la nieve depende directamente de la meteorología existente y, como bien sabemos, ésta no es una ciencia exacta, muy por el contrario, los cambios son en muchas ocasiones totalmente impredecibles, así como sus consecuencias. Esto se agrava mucho más si hablamos de la alta montaña, donde los cambios climáticos pueden conllevar situaciones extremas que influyen, como es natural, en el terreno.
Dos bajadas por un mismo sitio nunca son iguales. Así, una zona que días antes nos haya proporcionado una jornada perfecta de esquí, puede convertirse el siguiente día en un lugar intransitable por el que el esquiador más experimentado pase serios problemas.
De ahí la necesidad de disponer de suficiente nivel técnico y de la experiencia necesaria para ser capaces de decisiones de forma inmediata, lo que en determinadas ocasiones puede resultar fundamental.
El objetivo del Heliesquí es ofrecer al esquiador zonas vírgenes, para que las explote a su antojo. Esto es, desde luego, una gozada para quienes saben disfrutarlo, pero puede convertirse en un calvario para el esquiador novato.
Actualmente ésta es una actividad con pocos adeptos, el nivel de esquí requerido la convierte en una modalidad algo elitista y, por supuesto, nunca apta para la masificación. Todo esto hace que sea considerado como un deporte de aventura, a la disposición de gente inquieta y que tenga ganas de descubrir nuevas sensaciones.

Esquís adecuados

Descender por una cumbre intransitada, supone el no conocer de antemano cuáles son las características de la nieve que nos vamos a encontrar. Por ello los esquís que llevemos deben responder correctamente a todos los tipos de terrenos posibles.
En este sentido lo más lógico es decantarse por unas tablas todo terreno; el mercado nos ofrece los denominados Freerider , para el esquí fuera de pista. Se trata de esquís más anchos de espátula, patín y cola. Conservan las cotas carving para asegurar la conducción pero, al tener una mayor superficie, permiten mayor flotabilidad sobre todas ellas. Dentro de este tipo de esquís podemos encontrar:

  • “Low Fat Ski” o “Todoterreno”: el más versátil.
  • “Fat Ski”: posee cotas extremadamente exageradas, por lo que es perfecto para descensos de vértigo (de hecho es uno de los más utilizados en el Heliesquí).
  • Carving Radical o Extremo: es el esquí en el que mejor se demuestra la fuerza centrífuga. Se recomienda para quienes buscan sensaciones fuertes y curvas vertiginosas. Su radio de giro oscila normalmente entre los 10 y 15 metros. Se aconseja tenerlo como segundo esquí.
  • Carving Polivalente: es el esquí más utilizado dentro de esta gama alta, a lo cual ha contribuido sin lugar a dudas su enorme resistencia. Este esquí puede ser apto casi para cualquier tipo de pista o de nieve.
    Su enorme dinamismo permite hacer con él lo que se desee, desde encadenar giros cortos hasta conducir curvas a gran velocidad, gracias a que ofrece la mejor estabilidad y seguridad bajo cualquier circunstancia.

Este tipo de tablas son adecuadas para todos los esquiadores que gustan de la variedad, puesto que además pueden ser utilizados en pistas fresadas o sobre nieves profundas.

Helisnow

Las bajadas vertiginosas no están al alcance únicamente del esquiador tradicional, también algunos apasionados del snowboard se atreven a descender con sus tablas por vertientes desconocidas.
Y no es de extrañar, el espíritu del snowboarder es el de la búsqueda de la total libertad sobre la nieve, tratando de realizar movimientos imposibles sobre terrenos que supongan una constante sorpresa.
El Helisnow abre las puertas para la práctica del snow en zonas no transitadas anteriormente, con diferentes terrenos que van apareciendo como por arte de magia ante el esquiador, que deberá responder con rápidos reflejos y con movimientos técnicos que harían las delicias de cualquier aficionado y que suponen un nivel técnico alto para quien desee practicarlo.
Sin lugar a dudas el Helisnow es el Snowboard en estado puro.

Practicar en España

El Heliesquí es un deporte relativamente nuevo, pero la gran aceptación que ha tenido desde un principio provoca que cada día sean más las estaciones que ofrecen este servicio.
En Baqueira Beret, la empresa Heliswiss Ibérica organiza viajes para grupos de tres, siete y once personas, siempre acompañados de un guía y equipados con un ARVA (aparato para la localización de víctimas de aludes). Desde allí tendremos a nuestra disposición prácticamente todo el Valle de Arán. Para grupos de tres el precio por persona es de aproximadamente 18.000 ptas. los 1.000 metros de desnivel, mientras que si los grupos son de siete u once personas el precio es de 12.000 ptas.
En Panticosa, Aragón Aventura S.L. organiza trayectos de esquí de alta montaña con desplazamiento en helicóptero. Se accede a zonas de Panticosa, Valle del Tena, Sallent e incluso a las proximidades de Candanchú y Astún.
En el Sistema Central, las estaciones de Navacerrada, Valcotos, La Pinilla y Valdesquí ofrecen también este servicio entre la gran cantidad de actividades que en ellas pueden desarrollarse.
En Andorra, la estación Ordino Arcalís ofrece la posibilidad de practicar heliesquí, aunque únicamente durante los domingos. Se visitan los picos de Font Blanca y Pic de la Serrera.
Durante la temporada que dará comienzo en breve es muy posible que otras muchas estaciones comiencen a ofrecer la posibilidad de realizar esta actividad, consulte en su estación.

 

Publicado en: Esquí, Técnica de esquí

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