Cuidado de las cervicales

Técnica de esquí

Tras horas de practicar esquí, los músculos de nuestro cuello irán acumulando una enorme tensión. Debemos ser conscientes de que las cervicales son una de las partes que más sufre a causa del esfuerzo físico, ya que con él se produce un enorme desgaste de las mismas. Esto es más marcado en el caso del esquí, donde los movimientos bruscos son algo constante.
Además de contar con un completo y correcto equipo de esquí, siempre es recomendable tenerlas vigiladas y realizar sesiones de relajación con estiramientos antes de comenzar a esquiar.
Para ello le aconsejamos que realice los ejercicios que a continuación se enumeran, teniendo en cuenta que esquiar con una sobrecarga muscular es algo enormemente molesto.

  • Ejercicios manteniéndose en pie:
    • Extender el cuello: con los brazos relajados y estirados a lo largo del cuerpo, mover el cuello hacia atrás, mantener medio minuto, volver a la posición inicial y repetir el ejercicio.
    • Extender inclinando el cuello: realizar la misma operación que antes pero inclinando el cuello hacia el lado derecho y después hacia el izquierdo.
    • Estirar el cuello: para lo que nos ayudaremos de las manos que tirarán de la barbilla ligeramente hacia arriba, durante 30 segundos para después volver a la situación inicial y repetir el ejercicio.
    • Inclinar el cuello hacia delante: utilizaremos ambas manos que colocaremos en la nuca y con las que presionaremos la cabeza hacia delante y abajo. Mantener durante 30 segundos y repetir.
    • Inclinar el cuello hacia los lados: para ello colocaremos ambos brazos por detrás del cuerpo, con una mano tiraremos del brazo contrario al del lado en que inclinemos la cabeza. Debemos notar cierta presión en el lateral del cuello.
    • Inclinar el cuello hacia los lados con ayuda de los brazos: manteniendo un brazo por detrás del cuerpo, el otro lo utilizaremos para ayudar a la inclinación de la cabeza hacia el mismo lado (ayudamos con la mano derecha a inclinar hacia la derecha y viceversa). Para ello colocaremos la mano sobre la cabeza y la empujaremos suavemente.
  • Ejercicios tumbado en el suelo: durante la realización de estos ejercicios es muy importante que, siempre que no se diga lo contrario, la espalda permanezca perfectamente extendida en el suelo, ya que de otra forma podemos causarnos alguna lesión:
    • Inclinar la cabeza hacia delante: colocar las piernas flexionadas y las manos en la nuca, en esta posición levantaremos la cabeza y trataremos de permanecer así medio minuto, para volver a la posición inicial y repetir el ejercicio.
    • Inclinar la cabeza hacia delante y hacia los lados: se trata de repetir el ejercicio anterior pero llevando la cabeza primero hacia el lado derecho y posteriormente al izquierdo.
    • Elevar piernas y tronco intentando que reposen sobre los hombros, la parte superior de la espalda y el cuello, para ello nos ayudaremos de manos y brazos con los que nos empujaremos, apoyando los codos en el suelo.
    • Ladear la cabeza: con las piernas flexionadas y los brazos estirados a lo largo del cuerpo, ladeamos la cabeza (apoyada también en el suelo) hacia un lado primero y después hacia el otro (manteniéndola aproximadamente medio minuto en cada lado).

New Account Register

¿Ya tienes una cuenta?
Log in instead Or Reiniciar contraseña