GOLPE CUESTA ARRIBA

Entrenamiento

A todos nos ha ocurrido: golpear la bola en línea recta, a una gran distancia para después encontrárnosla ladeada cuesta arriba o cuesta abajo.

Dar un golpe en estas circunstancias nos obligará a modificar nuestro swing ligeramente; pequeños cambios que en principio parecen imperceptibles pero que son absolutamente necesarios.

 

Sin lugar a dudas, lo que más nos molestará a la hora de realizar un golpe en una pendiente en subida es la finalización del swing; en la que el cuerpo queda en una posición incómoda.

En estos casos, que el palo toque el suelo es casi habitual y, evidentemente, con ello lo único que conseguiremos será arruinar el golpe.

 

A continuación te damos una serie de consejos prácticos que te ayudarán a evitar que algo así te suceda a ti.

 

CONSEJOS PRÁCTICOS

  • Utiliza un palo más que el que utilizarías normalmente para un golpe de idénticas características pero que tuvieras que realizar en una situación de terreno normal (terreno liso).
  • Mantén el cuerpo estable, dejando caer un 90% del peso sobre el lado derecho (pierna derecha).
  • Ladea los hombros, tratando de que queden paralelos con respecto a la inclinación del terreno.
  • Coge la empuñadura algo más corta que lo habitual.
  • Mete la rodilla derecha ligeramente hacia dentro, esto te ayudará a evitar el más que posible desequilibrio.
  • Vigila que su alineación está ligeramente hacia la derecha, con ello lograrás compensar el efecto de derecha a izquierda de la bola.
  • Coloca la bola hacia tu pie izquierdo.
  • Cuida que la cabeza del palo siga la línea de la pendiente hacia arriba, para evitar que ésta toque con el suelo en el momento del impacto.
  • Intenta realizar un swing corto y firme.

Ten en cuenta que cuanto más eleves el palo, más difícil te será mantener el equilibrio. En el momento del impacto debes tener la sensación de que “barrerás” la bola, sin dejar nunca una chuleta muy grande.

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