CÓMO USAR UNA BRÚJULA

Consejos

Orientarse en plena naturaleza resulta muy difícil, y desde luego es una tarea que se complica mucho más cuando lo único que nos rodea es un extenso manto blanco.

Hasta donde alcanza nuestra vista, todo es diáfano, virgen… ¿hacia dónde dirigirse? La respuesta no es fácil.

La Brújula es, junto con el mapa, el elemento fundamental con el que poder determinar nuestra posición.

Lo primero que debemos saber es que toda brújula está formada básicamente por dos elementos:

• Base: de plástico transparente. En sus bordes habrá reglas o escalillas y en el interior, la flecha.

• Limbo: colocado sobre la base, rota sobre sí mismo. En su interior se encuentra la aguja imantada y la flecha que indica el norte.

Este elemento, que en principio puede parecernos tan “básico”, nos será de gran ayuda a la hora de determinar la dirección a tomar; siempre y cuando sepamos utilizarla adecuadamente.

Para ello es preciso seguir los siguientes pasos:

1. Tomamos dos puntos de referencia y colocamos la brújula sobre el mapa, de tal forma que la línea central de la base que marca la dirección una ambos puntos.

2. Con la base de la brújula apoyada en el mapa, giraremos el limbo hasta que las líneas norte-sur de su interior sean paralelas a los meridianos norte-sur del mapa (es decir, la flecha norte del limbo deberá dirigirse hacia el norte marcado en el mapa).

3. Levantaremos la brújula y la mantenemos en la mano, nivelada horizontalmente. En ese momento giramos sobre nosotros mismos hasta conseguir que el norte de la aguja magnética coincida con la flecha norte del limbo.

4. La dirección a tomar será marcada por la flecha de dirección de la base.

Publicado en: Esquí, Consejos