
El viento es otro de los factores no controlables por el pescador, pero que puede resultar determinante a la hora de conseguir resultados.
Por un lado deberemos tener en cuenta la fuerza con la que sople y por otro, un dato fundamental para la pesca: la dirección en la que lo haga. Si un determinado viento es bueno o no para la pesca, dependerá de la zona en la que nos encontremos, así:
A nivel general se considera que una brisa suave es siempre aconsejable para la pesca, puesto que un mar totalmente en calma no suele dar resultados.