
El perfil de la playa y su inclinación pueden ser datos de gran ayuda para definir las especies que podremos encontrar así como nuestras posibilidades para obtener resultados:
Para saber el lugar adecuado en el que colocarnos en una playa, primeramente deberemos proceder a un análisis exhaustivo de la misma y de las posibles zonas de pesca que nos ofrece. Para ello conviene estudiar las características del lugar en concreto:
Siempre resulta recomendable realizar un análisis de la playa durante la marea baja, fijándonos en las posibles pozas, cabales, pasillos, elevaciones... que se conforman como los mejores lugares a los que deberemos lanzar nuestros cebos para obtener resultados. En su observación tenga en cuenta que cualquier discontinuidad en una rompiente puede suponer la presencia de un pasillo profundo.
Asimismo las desembocaduras de pequeños riachuelos en cualquier zona de la playa se conforman como un buen emplazamiento.
Atención deberemos poner también a la composición de la arena, decantándonos por las zonas en las que la banda costera esté formada por pequeñas piedras, graveras y restos de conchas marinas, donde sin duda encontraremos peces planos.