Breca
La Breca es, sin lugar a dudas, una de las especies preferidas por el pescador costero. La mayor dificultad de su pesca se encuentra en la localización de sus poco nutridos bancos, dificultades que merece la pena superar con el fin de poder disfrutar de su preciada carne.
Características
Familia: Espáridos
- Color rosado intenso.
- Boca grande.
- Longitud media: 30 centímetros.
- Peso medio: 500 gramos (se han pescado ejemplares de 2 kilos).
- Aletas grandes y alargadas.
- Escamas medianas.
- Pez de comportamiento gregario, forma pequeños bancos de dos a tres decenas de ejemplares, siempre de talla bastante semejante.
- La mayoría de los ejemplares desovan en los meses de julio y agosto, si bien en el Mediterráneo la puesta se prolonga desde mayo hasta septiembre.
Alimentación
Su dieta es enormemente variada, incluye crustáceos (cangrejos, camarones, gambas, galeras...), pequeños moluscos, anélidos... Además cuando su tamaño es mayor come incluso pequeños peces que se desplazan por el fondo (alevines y ejemplares jóvenes de lenguado, acedia, bacaladilla...).
Localización
La breca se encuentra siempre cercana al fondo, principalmente sobre terrenos limosos o arenosos y en numerosas ocasiones próximos a afloramientos de rocas.
Durante el verano busca de fondos someros, alejados de vaivenes térmicos.
No se aleja nunca a gran distancia de la costa.
Formas de pesca
La pesca de la breca se realiza desde embarcación, no se precisa de grandes barcos, más bien todo lo contrario, para su pesca se utilizan barcos modestos que no se alejan demasiado de la costa.
Equipo de pesca
- Caña: debe ser corta, como máximo de dos metros. Basta con que el puntero salve la borda y se proyecte aproximadamente un metro.
- En el anzuelo, más vale que sobre que no que falte. La breca tiene una boca grande y siempre es preferible utilizar anzuelos que no dificulten extremadamente su extracción de la pieza. Los números 1 y 1/0 son adecuados, si bien siempre conviene fiarse por las capturas que se estén realizando durante la jornada para la selección final.
- Utilizaremos un plomo grueso, para que el cebo llegue bien al fondo. Suele ser suficiente con 50 gramos, pero si la corriente es fuerte serán necesario otros más pesados, de 100 ó 200 gramos.
Cebos
los más utilizados son las gambas peladas, la galera de río y la gusana de fango. Asimismo los trozos de sepia y calamar suelen obtener buenos resultados; al igual que la navaja.
Consejos útiles
- Las mejores horas son, sin lugar a dudas, las que preceden a la pleamar.
- La breca entrará tanto con mar calma como con marejadilla; pero no espere encontrar resultados si existe mar de fondo.
- Nos mantendremos en la línea de la costa, donde la breca suele situarse. La breca no se aleja de la costa, de hecho en ocasiones podremos encontrarla pescando al lanzado desde la costa.
- Cualquier pescador de breca dispone de sus “marcas”, lugares cercanos a la costa en los que suele encontrar brecas o simplemente donde las encontró la jornada anterior. Una vez en la marca, lo más adecuado es pescar a la deriva, teniendo en cuenta que si la marea está subiendo la embarcación será movida hacia la costa.
- Una vez en el lugar elegido, largaremos los cebos por la borda y se comienza la labor de rastreo. Cuando localizamos un banco de brecas, comenzaremos a notar las picadas, esparcidas temporalmente hasta que dejemos de notarlas. Cuando esto suceda será porque la embarcación se habrá movido más de la cuenta. Entonces será el momento de encender el motor y volver a nuestra posición inicial para repetir la operación.