

El Siluro es una especie proveniente de Europa Central, considerado como el gran gigante de los peces que habitan en las aguas dulces peninsulares, fue introducido ilegalmente en nuestro país por un pescador alemán hace ya 27 años en las aguas de Mequinenza (desembocadura de los ríos Segre y Cinca al Ebro). Hoy por hoy, los ejemplares que podemos encontrar en nuestra geografía alcanzan tamaños más que deseables.
A pesar de su aspecto desagradable, ofrece una de las carnes más sabrosas de cuantas podamos conseguir.
Familia: Ciprínidos
Esta especie está considerada como uno de los mayores predadores de cuantos habitan en Europa. Su gran talla le permite devorar a todo aquel ciprínido que comparta con él su hábitat: cangrejos, batracios, crías de anátidas, ratas de agua... La época en la que muestra mayor voracidad es durante la primavera.
El Siluro es un habitante más de los tramos bajos de ríos caudalosos y de los grandes lagos de fondos fangosos. También podemos encontrarlo adentrándose en las aguas salobres de las desembocaduras.
Lo primero que debemos tener en cuenta a la hora de pescar siluros es que su vista es tan limitada que suelen atacar a cualquier cosa que se mueva: desde peces hasta latas de refresco. Esta especie come de todo y de cualquier tamaño.
En consecuencia se trata de una pesca relativamente fácil, capaz de satisfacer incluso al pescador más inexperto.
PESCA DE FONDO
El tipo de pesca que practicaremos en los grandes ríos, donde el flujo es muy lento y las aguas son plácidas.
Deberemos utilizar un lastre corredizo, para ello uniremos al sedal una montura con hilo más delgado. Por encima de la unión colocaremos un lastre corredizo. Se culminará el trabajo colocando una campanilla que sirva para indicarnos el momento de la picada.
Tras el lanzado vigilaremos que el sedal quede ligeramente tensado, pero sin llegar nunca a molestar al pez que aspire al bocado. Debemos tener en cuenta que el Siluro no realiza un ataque decidido, más bien realiza pequeñas pruebas previas y, sólo después de no ver nada sospechoso, se decidirá a tragar.
El pescador deberá notar esta primera fase de duda a través de las leves oscilaciones que notará en su puntera. Sólo cuando el pez haya tomado por completo el bocado, sonará la campanilla.
Al oírla el pescador deberá saber cómo actuar: no estirar violentamente para evitar que el cebo salga de las fauces del pez.
PESCA CON FLOTADOR
Sin lugar a dudas las mejores condiciones para pescar Siluro es cuando el día está nublado o bien en aguas turbias; pues bien, siempre que sea así precisaremos disponer de flotador para poder controlar los movimientos del pez.
Para pescar con flotador nos serviremos de caña fija. Además para muchos el mejor cebo en esta modalidad es la lombriz.
Sin duda el elemento principal de esta modalidad de pesca es el flotador: resulta imprescindible que el pescador no lo pierda de vista en ningún momento: los primeros avisos de contacto los dará a través de pequeños movimientos, significará que el siluro ha realizado un primer acercamiento, tras este puede que el flotador quede quieto pero aún así el nivel de atención no puede bajar: en cualquier momento llegará la auténtica picada.
Cuando ésta suceda el flotador se hundirá del todo, ese será el momento justo para que el pescador alce la caña.
Otro trabajo será el de acercar al ejemplar hasta la orilla y tratar de sacarlo fuera del agua, para lo cual siempre será recomendable contar con la ayuda de una sacadera.
Principalmente las carpas o bien anguilas de mediano tamaño (aunque ha quedado demostrado que con las carpas conseguiremos siempre mejores resultados).