
La zona que seleccionemos para la pesca dependerá directamente del tipo de pez que deseemos pescar. En esta sección hacemos una selección de los diferentes lugares de agua dulce que existen y de las especies que en cada uno de ellos podemos encontrar.
La desembocadura del río es una de las zonas más adecuadas para la pesca. Aquí podremos encontrar una gran variedad de fauna, lo cual se debe fundamentalmente al hecho de que en esta zona el agua salada se mezcla con la dulce.
En función del lugar en el que nos encontremos diferenciaremos:
Las citadas mareas dan lugar a zonas encharcadas que reciben el nombre de marismas, en las cuales podremos encontrar gran cantidad de especies marinas que no llegan a ser adultas. Éstos lugares están sometidos a régimen especial, por lo que precisará de permiso para practicar la pesca en ellos.
Reos y lubinas se entremezclan en estas aguas, en las que también aparece una especie marina depredadora: el esturión que puede verse fundamentalmente en aguas de los ríos Ebro y Guadalquivir (si bien y por desgracia, cada día su presencia es menor).
A pesar de que en España no podemos encontrar las grandes lagunas que pueblan la geografía del centro de Europa; existen zonas como el Pirineo (principalmente en su parte central) en las que contamos con una gran abundancia de pequeñas lagunas.
Estos lagos suelen ser grandes hoquedades de las zonas rocosas de los montes, a las que van a parar las aguas del deshielo de la nieve. Entre su fauna podemos encontrar a los salmónidos, fundamentalmente la trucha.
Pero las grandes extensiones lacustres de las que disponemos son los embalses, que en las últimas fechas se han ido multiplicando a lo largo de nuestra Península. Casi todos ellos han sido repoblados de forma artificial, proliferando las especies de ciprínidos, principalmente la carpa. Además el embalse cuenta con la ventaja de tener un acceso mucho más fácil que el que ofrecen los lagos, por lo que son más utilizados para la pesca deportiva.
Dentro de los embalses la zona que más poblada se encuentra es la que se localiza junto a las presas, debido a que el nivel de agua es mayor. Pero en este lugar y sobre todo junto a las compuertas de las presas, la pesca está prohibida.
Desde su nacimiento hasta su desembocadura en el mar, el río se va modificando en numerosos puntos, desde el nivel del caudal hasta la pureza de sus aguas.Por ello cada zona tiene sus propias características y consecuentemente en cada una de ellas habitará una u otra especie.
En estos ríos de montaña el cauce suele ser estrecho; con aguas muy puras y oxigenadas. La temperatura a estas alturas suele ser además muy baja (entre 3 y 5 grados). Las especies que podemos encontrar por estas latitudes son aquellas que pueden resistir a estas condiciones, siendo la más típica los alevines de trucha.
En estas zonas los peces son difícilmente localizables ya que, a pesar de lo cristalino de las aguas, las especies que en ellas habitan son enormemente susceptibles a cualquier elemento extraño como puede ser el pescador.
En estas zonas existe una gran abundancia de especies, entre las que dominan los ciprínidos; además como se encuentran pobladas de algas y plantas acuáticas; también sirven como lugar de freza para determinadas especies como la bermejuela o el cachuelo.
Se trata de un lugar apropiado para el pescador novel ya que le ofrece la posibilidad de probar suerte con una gran variedad de especies.