Trucha
La trucha es sin duda la especie
más deseada por los pescadores de río. Su pesca se convierte en
un bello tira y afloja entre el pescador y el pez, del que
resultará vencedor el que más inteligencia demuestre. A lo que
viene a sumarse sin duda la gran calidad y sabor de su carne.
Características
Familia: salmónidos
- Cuerpo fusiforme,
rostro agudo y boca hendida con finos dientes.
Dos aletas dorsales.
- Color: depende en
gran medida del lugar en el que nos encontremos,
ya que el color de la trucha puede variar en
función del caudal de las aguas del río. Aún
así los colores habituales que presenta son los
que van desde el pardo en el dorso, con manchas
formadas por puntos negros; tendiendo a volverse
mucho más oscuras aquellas que se localizan en
las zonas montañosas de los ríos.
- Tamaño: puede
llegar a alcanzar desde el metro al metro veinte
de longitud, aunque lo más normal en las truchas
de alta montaña es que no sobrepasen los 30 centímetros.
- Es una buena
nadadora.
- Sólo busca los
fondos cuando desea descansar, para comer suele
colocarse en lugares estratégicos (delante de
piedras en las que rompe el agua o detrás de
ellas).
- Subespecies:
- Trucha
marisca o Reo: trucha de aguas marinas,
que habita en las partes inmediatamente
anteriores a las desembocaduras de los ríos
salmoneros. En España la encontramos en
los ríos de las costas del Cantábrico y
en las gallegas del Atlántico. Suele
medir alrededor de los 35 centímetros.
- Trucha Arco
Iris: especie importada de California (EE.UU.)
y ahora perfectamente aclimatada a
nuestros ríos de tal forma que es la que
más abunda, por encima de la especie autóctona.
Se trata de una especie que no precisa,
como la trucha común, de aguas limpias y
cristalinas, por lo que su resistencia es
mayor y quizá por ello es la que se
viene a criar en nuestras piscifactorías.
Alcanza los 40 centímetros de longitud,
llegando a pesar hasta cuatro kilos.
Alimentación
la
trucha se alimenta de peces vivos, de insectos, lombrices
y larvas. Tricópteros, moscas... son su alimento
preferido.
Localización
podemos
encontrarla en ríos de aguas claras y bien oxigenadas,
principalmente en zonas montañosas. Está acostumbrada a
los silencios de las altas cumbres, por lo que se muestra
enormemente huidiza.
Formas de pesca
La
pesca de la trucha es sin duda una de las más
practicadas por el pescador deportivo de río. Requiere
de experiencia y de conocimiento de la especie, que suele
oponer una bonita lucha contra su "adversario",
ya que le obliga a cambiar constantemente de lugar y a
desarrollar un gran ejercicio físico tanto de brazos
como de piernas. Todo esto hace que la pesca de la trucha
sea considerada como la más deportiva de cuantas se
realizan.
Existen
diferentes formas de pesca de la trucha:
- Pesca a mosca:
es quizá la modalidad de pesca que más
experiencia y conocimiento requiere. Existen dos
tipos diferentes de Pesca a Mosca:
- Pesca
con mosca seca:
- Caña:
conviene utilizar una caña de 9
pies (2,74 m), fabricada en fibra
de carbono; su escaso peso hará
que el lance sea más cómodo. La
puntera deberá ser flexible.
- Carrete:
puede ser manual o automático,
la selección dependerá del
pescador teniendo en cuenta que
el manual es menos pesado pero
que el automático es mucho más
cómodo de utilizar.
- Cebo:
existen miles de moscas, su
selección dependerá del lugar
en el que nos encontremos; antes
de elegirlas conviene observar
perfectamente la zona, viendo
cual es el alimento de las
truchas que habitan en ella.
- Anzuelo:
el de la propia mosca.
- No
se utiliza plomada.
- Lugar
más adecuado para la práctica
de esta modalidad de pesca:
recomendable en aquellas zonas en
las que las aguas son tranquilas
y poco profundas. Debe pescarse
desde el agua.
- Época
de pesca: los mejores meses son
los de mayo, junio y julio.
- Pesca
con mosca ahogada:
- Caña:
conviene que sea algo más larga
que para la mosca seca y también
que sea muy ligera.
- Carrete:
lo más recomendable es que sea
ligero, de poco peso.
- Cebo:
mosca ahogada, su selección
dependerá del lugar en el que
desarrollemos la jornada de pesca.
- Anzuelo:
el de la mosca.
- Lugares
más adecuados para la práctica
de esta modalidad de pesca:
aquellos donde el agua del río
corre revuelta.
- Época:
abril-julio y septiembre.
- Plomada:
se coloca buldo (aconsejamos del
nº 21).
- Conviene
colocar dos o tres moscas, de
forma escalonada, dejando unos 20
cm. entre cada una de ellas.
- Pesca con
Cucharilla: la trucha es un animal
enormemente inteligente que sólamente se dejará
engañar si el cebo representa fielmente la
realidad:
- Caña:
utilizaremos una caña de lance ligera de
una medida entre 1,5 y 2 metros de
longitud (fabricada en carbono 90% o en
kevlar).
- Carrete:
conviene utilizar un carrete de tambor
fijo, más bien pequeño. En este tipo de
pesca cobra una vital importancia el
freno; que deberá ser enormemente
sensible. También es recomendable que
tenga una rápida recuperación.
- Cebo:
cucharilla giratoria.
- Anzuelo: el
de la cucharilla (conviene vigilarlos con
periodicidad).
- Lugares más
adecuados para la práctica de esta
modalidad de pesca: en aquellos espacios
que puedan servir de refugio para las
truchas; grandes piedras, árboles dentro
del agua, zonas cubiertas de vegetación...
- Época: la
pesca con cucharilla se practica a lo
largo de toda la temporada hábil.
- Pesca con pez
muerto: es una de las modalidades que mejor
resultado dan en la pesca de la trucha.
- Caña:
deberá ser ligera, aproximadamente de
dos metros y medio de longitud.
- Carrete:
dos características son necesarias en un
buen carrete para la pesca con pez muerto:
que sea ligero y que tenga una buena
velocidad de recuperación.
- Cebo: pez
muerto, que deberá estar bien conservado.
Conviene que utilice los de menor tamaño
posible.
- Anzuelo:
del número 6 al 8.
- Lugares más
adecuados para la práctica de esta
modalidad de pesca: orillas cubiertas de
vegetación, zonas entre la corriente y
el remanso producido por un obstáculo y
orillas escarpadas que forman entrantes.
- Época:
periodo hábil por completo.
- Debe hacer
que el pez se mueva como si estuviera
vivo y cambiarlo en cuanto empiece a
presentar mal aspecto.
- Pesca con
lombriz:
- Caña: debe
ser bastante larga (por encima de los 4
metros) pero también ligera. Son
recomendables las telescópicas.
- Carrete: de
tambor fijo o giratorio y pequeño.
- Cebo:
lombriz de tierra.
- Anzuelo:
debe ser fino, de los números 6 ó 7.
- Lugares más
adecuados para la práctica de esta
modalidad de pesca: deberemos buscar
aquellos lugares dentro del río que
puedan convertirse en obstáculos contra
la corriente, en los que la trucha se
encontrará resguardada. También son
buenas zonas las caídas de las cascadas.
- Época:
meses de marzo, abril y mayo.
- Un
requerimiento básico para la práctica
de la pesca con lombriz es el de poseer
una extrema sensibilidad en la mano, de
tal forma que seamos capaces de percibir
el momento en el que la trucha muerde el
anzuelo, lo cual hará de una forma prácticamente
imperceptible.
- Pesca al lanzado:
se trata de una técnica que pone a prueba la
destreza del pescador así como su conocimiento
de la especie.
- Caña: de
medida no superior al metro y veinte centímetros.
- Carrete:
tipo micro.
- Cebo:
lombrices, cucharillas de pequeño tamaño,
grillos...
- Anzuelo: en
función del cebo que se utilice.
- Lugares más
adecuados para la práctica de este tipo
de pesca: son preferibles las zonas del río
que tengan piedras y donde la corriente
sea intensa o bien existan cambios de
dirección de las aguas.
- Época:
desde abril hasta septiembre.
- Para
desarrollar correctamente este tipo de
pesca es imprescindible ser un gran
lanzador, ya que de la capacidad del
pescador para colocar el cebo en el lugar
del río más adecuado dependerán en
gran manera los resultados obtenidos.
Consejos útiles
- Si se coloca en el
campo de visión de la trucha, ésta percibirá
el peligro de forma inmediata y entonces la puede
dar por perdida de inmediato. Para evitarlo es
aconsejable que camine en sentido contrario al de
la corriente, es decir, río arriba. Además debe
intentar que su sombra no se proyecte en el río,
ya que eso también alertaría al pez.
- En general podemos
decir que los mejores meses para la pesca de la
trucha son los del verano, temporada en la que
esta especie se encuentra dedicada prácticamente
todo el día a conseguir comida.
- En los días
soleados la trucha únicamente saldrá a comer en
las primeras horas del día y al anochecer; por
lo que es casi inútil salir a pescar en las
horas más calurosas de día.
- Son más apropiados
los días nublados, en los que el pez se mostrará
mucho más confiado.