Empuñadura
Otro de los elementos fundamentales de la caña es su empuñadura, puesto que es la que va a permitir el paso de sensaciones desde la punta de la caña hasta la mano del pescador, un conjunto de sensaciones que resultan imprescindibles a la hora de conseguir los resultados deseados.
Si tuviéramos que destacar una serie de cualidades que deba cumplir una empuñadura, hablaríamos de las siguientes:
- Funcionalidad: esto es, la capacidad de la empuñadura para proporcionar al pescador un soporte adecuado para manipular la caña.
Una empuñadura funcional permitirá una mejor transferencia de energía de la mano y brazo del pescador hacia la caña y la línea.
- Ergonomía: cualidad que permite al pescador manipular la caña con comodidad y eficiencia, minimizando el esfuerzo. Una caña debe estar equipada con un mango de tamaño y forma coincidentes con el número y potencia de la caña, así como a las medidas estándar de las personas. Una empuñadura bien diseñada resulta en mejor rendimiento y menor cansancio.
- Calidad: basada principalmente en el tipo de material con el que esté construida, del que dependerá la durabilidad, las sensaciones transmitidas, el peso, etc.
El material tradicionalmente utilizado es el corcho, que se comercializa en distintos "grados" que indican su calidad.
Uno de los materiales que más se usan actualmente es el denominado ?EVA Foam? (Ethylene Vinyl Acetate). Se trata de un material sintético que posee las características adecuadas para la confección de empuñaduras de toda clase. Su índice de compresión, dado por la densidad del material, su resistencia y otras propiedades han encontrado lugar en las cañas de mosca, sobre todo en los mangos para cañas de precios medios y bajos, aunque principalmente para cañas de fibra de vidrio de números medios.
Cuenta con una única desventaja con respecto al corcho: es algo más pesado.
En definitiva diremos que el mercado podemos encontrar gran variedad de modelos, cada uno de los cuales ofrece un peso, longitud, acción... diferentes. La correcta elección pasa por la conjugación de todos estos elementos de tal manera que demos con la caña que reúne todas las características... y que se ajuste a nuestro presupuesto, claro está.