
A todos nos ha pasado más de una vez; dedicar horas enteras a buscar la pieza deseada sin parar de caminar por montes y barrancos para que, llegado el momento, erremos el lance final? Resultado: desesperación, la más absoluta desesperación.
Por supuesto, no existe una técnica única y definitiva para tirar bien, el truco maestro que sea válido para todos y en todo momento es algo utópico y quizás en eso se encuentra toda la gracia del asunto. Cada lance es diferente y de ahí la dificultad y, por qué no decirlo, el auténtico reto.
Sin embargo si no queremos caer continuamente en el sentimiento de desesperación del que hablábamos antes, es preciso tratar de mejorar nuestros tiros en todo lo posible.
A la hora de mejorar, el encare es una de los cosas más importantes a tener en cuenta.
Resulta obvio que para poder tirar bien resulta prioritario que seamos capaces de encarar correctamente.
Lo primero será comprobar que la escopeta se le adapta a la perfección y a partir de ahí, habrá que practicar para que el cañón de la culata se apoye siempre en el mismo y correcto lugar de su hombro, de manera casi espontánea, como si se tratara de un acto reflejo.
Es decir, el encare no debe ser algo meditado o que conlleve tiempo para la colocación, muy por el contrario, debe ser un movimiento totalmente natural que finalice en una posición cómoda y apropiada para el tiro.
Con la práctica deberemos intentar que se convierta en un movimiento innato.
Conseguir un encare perfecto es cuestión de conocer los pasos a dar en cada momento y repetirlos hasta la saciedad, de tal forma que llegue a convertirse en un movimiento totalmente natural, que realicemos sin pensar.
En este sentido, consideraremos nuestro cuerpo en dos partes: Piernas y Brazos.
LA POSICIÓN DE LAS PIERNAS
A la hora de adquirir la posición correcta de nuestras piernas para el tiro, practique los siguientes pasos:
LA POSICIÓN DE BRAZOS Y MANOS
ENCARE FINAL
Si hemos realizado todo correctamente, la escopeta deberá encajar con perfección en una posición tal que los ojos miren rectos a lo largo del cañón.
Para ello tenga en cuenta:
Una vez en la posición correcta, las trayectorias se dibujarán a base de giros de cintura y flexibilidad en las rodillas.
Si encarar correctamente es importante para obtener resultados, tanto o más lo es el momento en que encaramos; puesto que tanto si nos retrasamos como si nos adelantamos, el fallo será inevitable.
Está claro que el mejor momento para encarar el arma dependerá de la situación, variando en función de lo que nos encontremos en cada caso, pero también debe tener presente que el mayor error del encare es hacerlo demasiado pronto.
Cuando descubra una posible pieza trate de seguirla por encima de las bocas de los cañones de su arma, concentrándose sobre ella y subiendo los cañones a medida que el animal se aproxima. Trate de utilizar este tiempo para pensar, evaluando la situación que tiene ante sí. Valore estos segundos en su justa medida, en la forma en la que los afronte puede estar la diferencia entre acertar o no la pieza.
Sólo cuando la pieza se haya acercado, encararemos la escopeta y la seguiremos brevemente antes de apretar el gatillo.
A la hora de practicar su encare, intente no caer en los errores que habitualmente suceden: