
El buceo en cuevas añade dificultad y mayores riesgos a este deporte, si bien es una experiencia única que cualquier buceador debe probar.
Para ello, hemos de conocer cuáles son los peligros añadidos y saber actuar ante ellos. Al bucear en cuevas estamos en un espacio cubierto, lo que dificulta la ascensión pero también supone la escasez de luz lo que nos lleva a la necesidad de portar con nosotros una fuente de iluminación; además deberemos guiarnos a través de un hilo conductor, conocer técnicas diferentes a las del buceo en mar abierto...
Evidentemente aquí hablamos únicamente del buceo en pequeñas cuevas o saledizos, ya que la entrada en cuevas subterráneas va más allá del buceo deportivo.
A continuación exponemos algunas normas de seguridad y consejos que deberemos tener en cuenta antes de introducirnos en una gruta:
Por últímo, es recomendable realizar cursos especiales antes de practicar el buceo en cuevas, y exigir que los guías estén perfectamente capacitados.