
Se trata sin duda de una de las mayores y más frecuentes molestias que sufre nuestro caballo.
Lo primero que debe saber sobre las garrapatas es dónde las encontrará, en ese sentido conviene conocer que suelen resguardarse en los setos y en los helechos. Desde allí conseguirán pasar al cuerpo del caballo, lo harán principalmente a sus patas y a su pecho, desde donde se alimentarán de su sangre.
Pero el mayor peligro no es ese: la garrapata es uno de los principales transmisores de la enfermedad denominada "piroplasmosis", una dolencia que puede tener resultados fatales para el equino.
En caso de que compruebe que éstos ácaros están "atacando" a su caballo, deberá reaccionar de la siguiente forma: