Descripción: El caballo es, quizás, uno de los animales más propensos a sufrir lipotimias.
Efectivamente, el sol afecta en gran medida a los caballos, quienes resisten mucho peor el calor que el frío.
La lipotimia puede tener graves consecuencias si no actuamos con rapidez, por lo que conviene que conozcamos sus síntomas. Los más habituales son:
Temblores.
Cabeza baja.
Le cuesta respirar.
En caso de que observemos cualquiera de estos síntomas, deberemos actuar de la siguiente forma:
Llevarlo de inmediato a una zona en sombra.
Desensillarlo.
Mojarle la cabeza y el cuello.
Darle de beber.
Trataremos de refrescarlo en la medida de lo posible y evitaremos que realice cualquier esfuerzo hasta que se haya recuperado del todo.
Para evitar tener que llegar a estas situaciones, típicas sobre todo en estos meses de verano, deberemos tener en cuenta unas sencillas precauciones:
En la medida de lo posible, evitaremos que realice esfuerzos prolongados o de intensidad bajo el sol.
No lo sacaremos en las horas de mediodía, cuando el sol pega con más fuerza.
Si lo deja atado, compruebe que la zona en la que queda va a estar resguardada del sol y, a ser posible, bien ventilada.