Cómo actuar ante un accidente
Lo primero que
debemos señalar es que los accidentes que se producen en el mar
son extremadamente peligrosos, ninguna persona que no cuente con
un conocimiento específico debe tratar de resolverlos ya que
puede poner en peligro más vidas. A pesar de que el sentido
innato de muchas personas le lleva a intentar socorrer a un
semejante que se encuentra en una situación de peligro, hemos de
ser conscientes de que el quien actúe como socorrista deberá
tener tres características fundamentales: una buena dosis de
sangre fría, mucha prudencia y un estado físico ejemplar, unido
todo esto como no, a un conocimiento perfecto del medio.
Algunos
consejos que deberán tenerse en cuanta a la hora de intentar
realizar un salvamento:
- Estudiar la
distancia a la que se encuentra la víctima,
calculando el gasto de energía que supondrá todo el
proceso de: llegar a su lado, calmarla y remolcarla hasta
tierra (deberá hacerse en pocos segundos).
- Analizar el
estado del accidentado, lo que nos valdrá para
estimar cómo deberemos actuar para calmarlo (en el mínimo
tiempo posible).
- Analizar el
estado del oleaje y sus efectos en los posibles
lugares de salida (también en breves segundos).
- Si nos
encontramos fuera del agua, deberemos despojarnos de
todas las prendas que puedan entorpecer nuestros
movimientos y entraremos a ella de pie.
- Estableceremos
un punto de referencia en donde se encuentre la víctima,
con el fin de no perderla en el caso de que se sumerja
por momentos.
- Al llegar
al junto a la persona conviene hablarle para intentar
calmarla.
- Nos
colocaremos por detrás del accidentado, pasando
nuestro brazo derecho por debajo de su axila derecha,
tratando de que quede en la posición más horizontal
posible con la cabeza en alto para que no le entre agua.
- Si la
persona se encuentra presa del pánico y no cesa de
moverse, impiniéndonos cogerla adecuadamente, podremos
cogerla por la muñeca derecha, tirando fuertemente de
ella y haciéndole girar para que nos de la espalda y
aprovechar para cogerla de la forma antes indicada.
Cuando la
persona accidentada se encuentre fuera del agua, deberemos
proceder con rapidez y seguridad, teniendo en cuenta que podemos
tener en nuestras manos la vida de esa persona.
La forma de
proceder es la siguiente:
- Despojar
al accidentado de toda la ropa que le pueda molestar,
principalmente cuello, cinturón y botonadura de la
cintura.
- Colocarlo
en posición horizontal.
- Comprobar
su respiración y pulso.
- Si la víctima
se encuentra bajo los efectos de una pérdida de
conciencia o desvanecimiento deberemos colocarla de tal
forma que la cabeza quede en un plano más bajo que
el resto del cuerpo (para ello elevaremos las piernas
colocándolas sobre cualquier objeto.
- En caso de
que la persona presente signos de congestión cerebral,
insolación o traumatismo craneal, la cabeza deberá
quedar más alta que el resto del cuerpo.
- Si el
accidentado tiene vómitos, deberemos colocarlo de
forma lateral, para su seguridad. De esta forma
evitaremos que los elementos expulsados penetren en las vías
respiratorias (lo que podría aumentar la asfixia).