
A nadie le gusta pensar en lo peor, pero sólo haciéndolo podremos ser realmente eficaces si nos encontramos ante algún problema.
En el caso del ahogamiento, la diferencia entre la vida y la muerte de la persona que sufre el accidente puede decidirse en apenas unos segundos; por eso no hay ni que mencionar la enorme importancia de una intervención rápida.
Para que ésta pueda realizarse, siempre resulta conveniente tenerla prevista, habilitando zonas para un posible rescate de este tipo en la propia embarcación, que deberá disponer del material de seguridad necesario para auxiliar a un posible ahogado.
Tenga en cuenta que un ahogado siempre se salva fuera del agua; esa es la primera regla a cumplir, después todo dependerá de la "calidad" y rapidez del rescatador.
Todos conocemos casos de personas que han sufrido ahogamiento y se han recuperado sin que quedara ninguna secuela; pero debemos ser conscientes de que si se sufre una anoxia del cerebro de más de cinco minutos, las posibilidades de recuperación serán muy pocas.