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Mantenimiento de la embarcación

Cascos de fibra de vidrio


A pesar de que la fibra de vidrio es un material de gran calidad, no podemos caer en el error de pensar que es milagroso; al igual que la madera puede estropearse con gran rapidez si no se cuida de forma adecuada.

Los problemas más frecuentes de este tipo de embarcación son:

  • Las grietas, que pueden generarse por multitud de diferentes causas y en distintos sitios de la embarcación:
    • Piezas colocadas de forma desigual: conviene buscar grietas en forma de estrella en las zonas que soportan grandes esfuerzos.
    • Un fuerte golpe: puede causar importantes daños.
    • Por dentro: todo el material encastrado (bañera, literas, etc), nunca debe mostrar grietas; es conveniente examinar estas zonas con asiduidad.
    • Uniones de los mamparos de madera con el casco: en estas zonas pueden producirse grietas debidas a un movimiento excesivo.
  • La ósmosis, o formación de ampollas; defecto que suele aparecer con el paso del tiempo y que es debido a la filtración de agua por capilaridad. La osmósis se ha convertido en el mayor enemigo de este tipo de barcos. Cuando un barco de firbra de vidrio es "atacado" por la ósmosis ocurre algo similar a cuando un barco de madera se ve sorprendido por la podredumbre por hongos: deberemos actuar de forma rápida, aplicando un tratamiento y eliminar la causa que lo produce:
    • La aplicación de resina epoxy es un buen remedio: para hacerlo el casco deberá estar completamente seco y eso significa que el barco deberá permanecer durante cierto tiempo no sólo en el exterior sino también cubierto y es recomendable la utilización de deshumidificadores. Si el barco no está perfectamente seco corremos el riesgo de que la aplicación de la resina no sirva para nada.
    • En caso de que el grado de penetración de la ósmosis sea elevado, no bastará con aplicar la resina comentada, en ese caso deberemos inclinarnos por una solución de emergencia y ponernos en manos de profesionales que deberán secar el barco, rascar y lijar el gel-coat y colocar un nuevo revestimiento
    • Le recomendamos que, en la medida que le sea posible, trate de guardar el barco en tierra. Los barcos que permanecen en mar sufren mucho más y con mayor antelación de ósmosis, debido sobre todo a la mezcla de agua salada con agua dulce (de la lluvia).
    • Cuando traslade el barco a tierra, limpie los fondos y compruebe que no existan ampollas. Para ello puede utilizar una lámpara eléctrica que deberá colocar en la parte plana. En caso de encontrar alguna ampolla, deberá pincharla y olerla, si se trata de ósmosis la reconocerá por su característico "olor a caramelo de pera".

Además deberemos prestar siempre especial atención a la quilla, ya que es uno de los puntos débiles más importantes. Si la unión de la parte superior de la quilla por dentro del barco se ha efectuado de forma incorrecta, permitirá que entre agua y ésta ablandará el tejido. Si se produce esta corrosión en el lastre, puede expandirse e incluso puede llegar a producir la rotura de la quilla desde dentro.

Por último comentar que en caso de que observe alguna de estas irregularidades en una embarcación de menos de un año, deberá ponerse en contacto con sus fabricantes.