
Fue en el año 1979 cuando Steve Scott, un corredor excepcional poseedor del récord de la milla en EE.UU., decidió unir sus dos pasiones: el golf y la carrera. Esta idea supondría el nacimiento del Speed Golf.
Imagínese una competición en la que cada participante sale corriendo después de realizar un golpe. Difícil de entender a primera vista, pero cada día practicado por más aficionados para quienes se convierte en una auténtica pasión.