
La cuerda fue el primer y único elemento utilizado por los intrépidos escaladores que dieron comienzo a este deporte. De aquellas cuerdas de cáñamo retorcido con las que se comenzó a escalar se fue pasando por diferentes materiales hasta llegar al usado actualmente: el nylon.
La estructura de la cuerda se divide en dos partes: la Camisa, nombre con el que se reconoce a la parte externa y el Alma, tal y como se denomina la parte interna. Ésta última es la zona de la cuerda que más sufre y por tanto la que requiere de una mayor supervisión.
En cuanto al tamaño de la cuerda, en el mercado encontraremos numerosos diámetros y largos diferentes, si bien los más recomendables para el desarrollo de la escalada deportiva son las que van de 10 a 11 mm. de diámetro (principalmente las de 10,5 gracias a su excelente relación peso/resistencia) y de un largo entre 50 y 60 metros. Esto en cuanto a las cuerdas simples, debemos saber que las cuerdas pueden utilizarse además en doble, si es así iremos a cuerdas de menor diámetro (entre 8-10 mm.); este tipo de material se usa únicamente en grandes paredes o en vías de varios largos.
Recomendaciones para adquirir una cuerda:
Nadie duda de la importancia de mantener las cuerdas en un óptimo estado de conservación. Para ello tenga en cuenta los siguientes puntos: